Arte y naturaleza en Jaén

Arthur Hasseldem fue quien fundó la sociedad ‘New Centenillo Solver Lead Mines Company Limites’, que ya por 1898 era un referente de producción. Aunque no fue la única empresa. Cuentan los libros de historia que en aquellos años El Centenillo -una de las pedanías más importantes de Baños de la Encina (Jaén)- parecía una colonia inglesa en la que no faltaba de nada: hospital, escuelas, lavaderos públicos, casino, mercado de abastos y campo de fútbol. Ahora no tiene tantos servicios, pero sí oferta al viajero un marco interesante para disfrutar de la naturaleza. Hasta principios de los años 60 El Centenillo -está a no más de 20 kilómetros de La Carolina- fue un pueblo minero, de cuyas minas se extrajeron muchas toneladas de plomo y también plata. Estas antiguas minas, ya en ruinas, se pueden visitar al igual que la parroquia. Una curiosidad, la ha rehabilitado el propio párroco del pueblo.

En el paseo por sus calles el viajero va a encontrar algunos edificios de clara traza inglesa, realmente todo el pueblo es inglés. Los grandes edificios pertenecían a la burguesía de la época, que controlaba todas las extracciones de mineral de la zona. Cuando las minas cerraron los trabajadores de El Centenillo emigraron, pero ahora muchos vuelven a disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad en su tiempo libre. Se ha convertido en una zona de ocio y descanso. La oferta de alojamientos rurales también está creciendo en este pequeño pueblo del norte de la provincia de Jaén. Muchos de esos alojamientos rurales ofertan ya actividades de ocio y aventura en el pueblo y en rincones naturales cercanos.

En El Centenillo el viajero se deleitará con una gastronomía en la que abundan los platos derivados de la caza, que se da en Sierra Morena. También es muy tradicional el cucharro, un trozo de pan al que se le extrae la miga y se rellena con aceite de oliva virgen y un poco de sal. Lleva más aliño. Durante la estancia en El Centenillo se puede hacer una escapada a Baños de la Encina para visitar el castillo y hacer alguna excursión por alguno de los parajes de Sierra Morena.

Conjunto histórico artístico

La localidad de Baños de la Encina se encuentra situada al noroeste de la provincia de Jaén, lindando con Castilla-La Mancha. Declarada conjunto histórico artístico en 1969, está al amparo de dos Parques Naturales: Sierra de Andújar y Despeñaperros y muy cerca del pantano del río Rumblar. El núcleo de población de Baños está configurado por el castillo, la iglesia parroquial, y la ermita del Cristo del Llano. En torno al castillo nacieron sus primeras casas.

Más tarde, ante la necesidad de culto, se creó la parroquia con su cabecera hacia Tierra Santa. Del barroco son las ermitas del Cristo y de la Virgen, y de rococó el fastuoso camarín, una obra capital tanto para Baños como para la provincia jiennense. Se accede a él por la sacristía, mediante una escalera, en cuyo segundo rellano destaca ya la suntuosidad de su cubierta formada por una media naranja sobre pechinas. El camarín es de planta cuadrada. El espacio inferior queda ocupado iconográficamente por san Juan, san Marcos, san Mateo y san Lucas en las esquinas, más una virgen y una Inmaculada; algo más elevadas.

Todo este espacio queda cubierto por una cúpula de anillo polilobulado. El grosor del vano que da visión a la nave del templo está decorado por un entretejido de tallos y hojas salpicados de juguetones putti y espejos geométricos.

Es muy interesante la puerta de madera de nogal que cierra el camarín, también del XVIII, moldeada ricamente en casetones poligonales que recuerdan a la lacería mudéjar. El camarín guarda el culto del Cristo del Llano, que aparece muerto en la cruz sobre un pedestal de jaspe. El castillo se yergue como la mejor atalaya para asomarse a su barrio medieval: piedra, cal, barro y mucha sencillez apretados por la muralla de los Corvera -siglo XV-, hoy convertida en hospedería. En su interior palacios, casonas e iglesias se elevan salpicando una trama urbana compleja, laberíntica, que nos acerca a uno de los máximos exponentes de la herencia bajomedieval castellana en Andalucía.

La historia del castillo de Burgalimar se remonta a la época musulmana, cuando Al Hakan II, hijo del rey Abd Al Rahmán III, lo mandó construir en el año 968. Durante toda la Edad Media tuvo periodos realmente inestables, estando bajo el dominio de los árabes en algunas ocasiones y de los cristianos en otras. Fernando III El Santo lo recuperó definitivamente en el año 1225; con el tiempo sufrió un deterioro considerable y sufrió posteriormente la invasión de las tropas francesas.

Fuente: Diario SUR

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s